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Productos que no pueden faltar en tu despensa

Disfrutar de una dieta equilibrada y practicar algo de deporte es fundamental para tener una vida saludable

Tener una despensa lo suficientemente equilibrada es fundamental. Hay determinados productos que no pueden faltar en la despensa de tu casa.

Y esa lista de productos no puede faltar nunca. Bueno, salvo que no se cuente con presupuesto necesario, aunque siempre hay opciones para conseguirlo. De hecho, las personas con mejores dotes de economista son las que gestionen la economía familiar de un hogar. 

Cuántas veces habrá oído decir eso de: ¡Pongan a mi madre, a mi abuelo o a mi padre al frente del Ministerio de Economía y verás cómo va bien la cosa! 

Pues eso, que para disponer del avituallamiento necesario en casa, lo que hace falta es seleccionar bien y estudiar el mercado. 

¿Pero qué productos son esenciales en la despensa de tu casa? Vamos al meollo de la cuestión. 

Puede que estés pensando en productos considerados básicos: el aceite, la leche, el pan… Pero estos son tan usados en el día a día que rara vez se olvidan al hacer la lista de la compra. 

Por supuesto, en este listado no estarán nunca productos como las bebidas azucaradas, totalmente prescindibles.

Vamos a conocer entonces esos productos indispensables que siempre pueden solucionarte un imprevisto a la hora de almorzar o cenar. Bueno, sin contar que aportan cosas buenas a tu organismo y son indispensables en nuestra dieta mediterránea

 

 

 

Un jamón o una paleta

Ya no es como antes. Hace años, tener un jamón o una paleta en casa era casi como un lujo.

Ahora hay precios para casi todos los bolsillos. Y contar con un jamón en casa, en tu despensa, te ayudará a desayunar, almorzar y cenar sano. 

El jamón es un alimento que te proporciona un gran valor nutricional.

Un desayuno con un mollete de Antequera, un poco de aceite de Jaén, unas rodajas de tomate y unas lonchas de jamón de bellota Cortegana Ibérico es bueno y muy saludable. 

Y quien dice un jamón de bellota, también dice un jamón de cebo, que hay algunos a muy buen precio, o alguna paleta, que suele ser la opción más económica. 

Por supuesto, prácticamente nadie, salvo personas con intolerancias alimentarias, hace feos a un buen plato de jamón con sus picos o un poco de pan como tentempié o entremés. Incluso hay quien tiene suficiente con esto para almorzar o cenar. 

Un buen queso

Si no tienes problemas con los productos lácteos, el queso es uno de esos productos mágicos. 

El queso es un producto que gusta tanto a los más pequeños como a los adultos. Eso sí, luego está el matiz de los sabores. 

Sin duda alguna, los quesos más cremosos y menos curados suelen más del gusto de los niños. Los quesos semicurados suelen ser los más demandados por este sector de la población. 

Los sabores más intentos, propios de los quesos más viejos o añejos, los quesos emborrados o en aceite habitualmente tienen más adeptos entre las personas mayores. 

Al igual que ocurre con el jamón, el queso es un producto que puede complementar un buen desayuno.

Un bocadillo de un buen queso a media mañana para que los estudiantes recarguen fuerzas durante el recreo es una de las mejores opciones posible. Mucho mejor, por supuesto, que llevar bollería industrial. 

¡Y qué decir del poder disfrutar a la hora de comer o de cenar con un platito de queso! Si lo acompañas con algunos de estos vinos de Entrechuelos, entonces el plan es perfecto. 

Unas conservas

Unos productos muy recurrentes y que a veces se desdeñan son las conservas y salazones

Tener en la despensa de casa unas conservas de sardinas o una lata de anchoas permite disfrutar en cualquier momento de un producto fantástico para completar una ensalada o preparar unas tostas como aperitivo.

Y todo ello con un aporte nutricional que ayuda a cuidarnos. Nunca hay que olvidar este aspecto, sobre todo si queremos tener una dieta equilibrada.

Por eso, hay que evitar las grasas saturadas y apostar por alimentos que aportan nutrientes necesarios para nuestra actividad diaria. 

Sobra decir que hay que comer de todo, pero con moderación, pues los excesos nunca son buenos. Y si además haces algo de ejercicio, entonces habrás conseguido la cuadratura del círculo. 

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